Resolución de Conflictos

La Resolución Alternativa de Conflictos (RAC o ADR) nació como una alternativa a los juicios para resolver conflictos en situaciones de ruptura familiar o disputas vecinales. La experiencia en este terreno se extendió después a otros ámbitos, como el empresarial, el laboral o el escolar. Esta ampliación temática permitió ir más allá de la resolución del conflicto y se empezó a trabajar la prevención y la administración.

Uno de los procesos de la resolución alternativa de conflictos más conocido y extendido mundialmente es la mediación. Como proceso, la mediación tiene raíces muy antiguas. En antigua China ya se utilizaba para solucionar desacuerdos. Confucio afirmaba que el estado natural de las relaciones humanas era la armonía y que enfrentarse al adversario para resolver conflictos era la antítesis a la paz deseada.

En Japón, también desde la antigüedad, el líder del pueblo es el encargado de ayudar a resolver las disputas entre sus habitantes. Después de la Segunda Guerra Mundial se institucionalizó la conciliación de desavenencias personales.

En Estados Unidos la mediación surgió en los años sesenta impulsada por los movimientos civiles. Ante la falta de respuesta del sistema, esto decidieron buscar soluciones alternativas para gestionar los conflictos sociales. En San Francisco, nacieron los community boards, los primeros centros de mediación vecinal formados por voluntarios. Tenían como objetivo promover la cultura de paz entre sus vecinos.

De forma paralela y con el liderazgo de la Universidad de Harvard, se comenzaron a poner en práctica diversos programas de mediación en el ámbito familiar. Desde el mundo judicial derivaban a la mediación los conflictos matrimoniales, especialmente aquellos en que había hijos.

La práctica norteamericana se extendió a Canadá, Argentina, Japón, Australia y el Reino Unido en los años setenta, y se desarrollaron diferentes corrientes y escuelas de pensamiento. En muchos países como Francia, Alemania, Bélgica, Austria, Finlandia y Países Bajos, la mediación está plenamente integrada en la sociedad.

Algunos ejemplos de casos resueltos:

Familia

Conflicto:
Una pareja de hecho, separada dos años atrás, con un hijo menor, ve como la confianza entre ellos se rompe y aparecen tensiones y dificultades de  comunicación entre ellos que acaban afectando a la relación.

Resolución:
A través de la mediación entendieron que estaban haciendo todo lo contrario de lo que pensaban que tenían que hacer como padres.
Estaban actuando en contra de los valores que creían que tenían que transmitir los padres.
Llegaron a un acuerdo sostenible en el tiempo, refrendado legalmente, y recuperaron la relación cordial.



Civil

Conflicto:
Una mancomunidad de propietarios con 5 edificios, una zona ajardinada común y una comunidad de aparcamiento.
Unas humedades en el aparcamiento, originadas en la zona ajardinada, causan daños en el vehículo de un particular-vecino.

Resolución:
Se solicitó una mediación para resolver el tema de una forma más ágil y evitar reclamar responsabilidades vía juicios.
La mediación permitió: evitar un juicio, rebajar el malestar entre el vecindario y una rápida reparación. Aprovechando la oportunidad se dieron cuenta de la necesidad de coordinarse para establecer criterios de uso del jardín común y planificar cómo hacer el mantenimiento necesario de los espacios comunes.



Empresa

Conflicto:
Una empresa tiene el equipo de trabajo dividido en dos bandos. No hay forma de que funcionen bien a causa de este enfrentamiento. En muchos casos, parte de los enfrentados no acaban de tener claro cómo y porqué se ha llegado a esta situación.

Resolución:
Para gestionarlo se diseñó una formación en habilidades directivas a medida, que sirvió para tratar el conflicto sin que las partes se dieran cuenta.
Después del curso, la relación entre los miembros del equipo mejoró y la empresa volvió a funcionar de forma natural de manera más cohesionada.